Los satélites artificiales nacieron durante la guerra
fría entre Estados Unidos y La Unión Soviética, que pretendían ambos conquistar
el espacio. En mayo de 1946, el Proyecto RAND presentó el informe Preliminary
Design of an Experimental World-Circling Spaceship (Diseño preliminar de una
nave espacial experimental en órbita), en el cual se decía que «Un vehículo
satélite con instrumentación apropiada puede ser una de las herramientas
científicas más poderosas del siglo XX. La realización de una nave satélite
produciría una repercusión comparable con la explosión de la bomba
atómica...».5